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Del caos a la estructura: Por qué la vocación ya no es suficiente en la UCI

La creciente complejidad clínica en los cuidados críticos exige ir más allá del esfuerzo individual. Descubre cómo un modelo organizativo sólido transforma la asistencia.

Las Unidades de Cuidados Intensivos son entornos de alta presión donde las decisiones deben tomarse en segundos y el margen de error es mínimo. Tradicionalmente, la excelencia en el cuidado ha recaído casi en exclusiva sobre la experiencia, la vocación y el esfuerzo individual del equipo de enfermería. Sin embargo, la complejidad de los pacientes actuales requiere algo más: requiere un sistema.

El modelo ORICU nace de esta realidad

Estructurar el cuidado no significa mecanizarlo, sino todo lo contrario: significa organizar el entorno, las cargas de trabajo y los recursos para que el profesional pueda centrarse al 100% en lo verdaderamente importante: el paciente. En este artículo, analizamos cómo la transición de una gestión basada en la intuición a una basada en la evidencia metodológica es el primer paso hacia la excelencia asistencial sostenible.